QUIERO PONERME DE PARTO YA!!!!

Se ha cumplido ya la semana 40 de tu embarazo y todo sigue igual: ni una sola contracción, ningún signo que haga prever que el momento del parto está a la vuelta de la esquina. Y lo más probable es que a estas alturas estés empezando a ponerte algo nerviosa, deseosa de ver la cara de tu hijo y abrazarlo.

No desesperes, el retraso en el parto es bastante más habitual de lo que puedas imaginar.

Sin embargo, esto no es una ciencia exacta y en ocasiones las mujeres tienen ciclos menstruales irregulares, lo que puede originar que la ovulación no sea exactamente a mitad del ciclo de 28 días.

Por tanto, cualquier variación posterior (se trata de una fecha probable, no exacta) ya implica un retraso.Recuerda, sin embargo, que hasta los 294 días (semana 42) el embarazo aún se considera “ a término”, es decir, que entra dentro de lo normal. Pasado este plazo se considera “cronológicamente prolongado”.Si éste va a ser tu primer parto, no es extraño que pases de la semana 40. Y es que, en general, hacen falta algunos días más de gestación para que el cuello del útero se dilate y permita el parto, puesto que no ha sido modificado por una dilatación anterior.La predisposición familiar juega también un rol importante. Si tú naciste pasada la fecha, si tienes algún familiar cercano a quien se le ha retrasado el parto o si tuviste ya otro parto cronológicamente prolongado, tienes más probabilidades de que tu hijo nazca más tarde de lo que pensabas.La movilidad es fundamental, ya que caminar ayuda al útero a adaptarse y a que el bebé se encaje.

El ejercicio físico estimula la dilatación. Camina, si puedes, una hora diaria. Pero, eso sí, evita las horas de sol intenso y busca espacios donde puedas sentarte si te notas cansada o mareada (por ejemplo, los bancos de los parques). NO DESESPERES, TODO LLEGA!!!Resultado de imagen de EMBARAZAS